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Los dichos están presentes en nuestra vida cotidiana y nos ayudan a explicar mejor nuestras ideas. Particularmente me encanta usarlos en todo tipo de conversación, con un amigo, con un cliente, con mi esposo y también con mis hijos. En especial este dicho “no solo hay que ser, hay que parecer” me gusta mucho porque siento que aplica en varios contextos siempre con el mismo significado. Confieso que la primera vez que lo escuche -o por lo menos la primera que recuerdo, mi memoria me traiciona fácilmente- no lo entendí, o quizá no quise entenderlo. Me lo dijo una jefa amiga hace algunos años y creo que trato de ser muy polite porque de hecho me estaba dando feedback.

En el último año he sentido que esta frase cobra cada vez más relevancia en mi día a día, aplica muy bien a la realidad de muchas marcas que ofreciendo productos y/o servicios increíbles no tienen una estrategia de marca sólida y menos una identidad que les haga justicia.

Esto sucede muy a menudo y es que priorizan la calidad del producto y el servicio por sobre todas las cosas, lo cual es fantástico sin embargo recordemos que todo entra por los ojos -una frase que también me encanta y que será motivo de otro artículo-, cuando pensemos en nuestro producto recordemos que también debemos pensar en nuestra marca. Debemos cuidar todos los detalles, como se llama, cómo se ve, cómo se presenta, cómo se comunica, cómo va a interactuar con el público y sobre todo para qué existe y en qué cree. Todos estos aspectos representan la estrategia de marca, la identidad y el sistema gráfico. Estos temas son claves porque darán vida a la marca, recordemos que una marca es como una persona, debemos dotarla de las herramientas necesarias para que pueda desenvolverse de la mejor manera y logre posicionarse en un mercado tan saturado de información.

Y esto es el branding, o construcción de marca. Muchos creen que el branding es solo el logotipo, en realidad es mucho más que eso. Las marcas se construyen todos los días. La estrategia y la identidad nos permiten definir los lineamientos de la marca pero mucho depende de cómo ésta se comporta todos los días en sus diferentes puntos de contacto, es decir en el mundo físico y ahora más que nunca en el mundo digital. Ser fiel a los lineamientos es lo que nos permite construir marcas poderosas que trascienden en el tiempo. 

Necesitamos establecer el propósito, la personalidad y los valores de marca.
Estos aspectos definen la esencia de la marca.

Pensemos por un minuto en nosotros mismos, ¿cómo queremos que nos vean? Es cierto que buscamos ser la mejor versión de nosotros mismos y por eso estamos en continua evolución, creciendo, madurando, arriesgando y sobre todo aprendiendo y desaprendiendo. Y no olvidemos el aspecto físico, queremos vernos siempre bien. Lo mismo sucede con las marcas, desde que nacen están obligadas a evolucionar pero siempre manteniendo su esencia, aquello que las hace únicas y especiales, aquello que las hace auténticas. Por eso es tan importante que definamos una estrategia de marca sólida y una identidad potente que les permita ser las marcas que buscan ser.

Los invito a que se cuestionen cómo está hoy su marca, ¿realmente es lo que parece? Pregúntese si su marca está a la altura de su producto y si proyecta lo que realmente son. Si la respuesta es no, apuesten por un cambio o mejor dicho una evolución. Revisen su propósito y sus creencias como empresa, y en base a eso construyan la marca que necesitan.

Tengan presente que siempre podemos hacer un extreme make over o ente caso un rebranding.